El vínculo sorprendente entre el radón, el tabaquismo y el cáncer de pulmón

El tabaquismo es sin duda la principal causa del cáncer de pulmón. El gas radón es la segunda causa. El radón es el agente cancerígeno más mortal después del tabaco. Esto es una evidencia científica desde 1980, cuando después de múltiples estudios internacionales, la OMS clasificó al radón como carcinógeno del grupo 1, la máxima categoría.

La exposición a radón hace aumentar el riesgo de cáncer de pulmón entre los fumadores.

Mujer fumando

¿Por qué importa el radón si eres fumador?

Según la OMS “el riesgo asociado al radón que corre un fumador es 25 veces superior al de una persona que no fuma tabaco.”

Es decir, las personas que viven en áreas con altos niveles de radón tienen mayores probabilidades de desarrollar cáncer pulmonar.

Este riesgo si lo evaluamos respecto a los índices de radón de media anual supone que por cada 100 Bq/m3 de exposición, el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón entre fumadores aumenta un 16%

Hasta la fecha no está demostrado que este gas provoque otros tipos de cáncer, pero actualmente hay estudios que lo vinculan al cáncer de esófago y al cáncer cerebral.

La causa número uno del cáncer de pulmón: ¡fumar!

No nos engañemos, la principal causa del cáncer del pulmón es el tabaco, con mucha diferencia sobre la segunda. Lo que ocurre es que esta segunda causa es invisible, no tiene olor ni sabor, y se puede encontrar en casa.

Igual que el tabaco, el radón actúa a largo plazo. Hacen falta años de exposición al gas para que nos haga daño. El problema radica en su forma de actuar, silenciosa, que causa el mal absolutamente de forma totalmente desapercibida.

Conclusión: reduce el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón protegiéndote de elementos tóxicos en el hogar.