Radón y código europeo contra el cáncer: una combinación efectiva en la lucha contra la enfermedad

El Código Europeo contra el Cáncer (CECC) es una iniciativa de la Unión Europea y de la Organización Mundial de la Salud que tiene como objetivo promover medidas preventivas y de control del cáncer en Europa. El Código se basa en la evidencia científica más reciente y se centra en aquellos factores de riesgo del cáncer que pueden ser modificados por las personas.

El código, traducido a más de 20 idiomas, se utiliza como guía para los gobiernos, para proveedores de atención médica y organizaciones internacionales para identificar y prevenir el cáncer.

La historia del Código Europeo contra el Cáncer

El primer borrador se redactó en la década de 1980, pero no se adoptó oficialmente hasta 1987, en el marco de la campaña “Europa contra contra el cáncer”.

Después de doscientas horas de acalorados debates, los miembros del comité de oncólogos de la Comunidad Europea, presidido por el profesor Maurice Tubiana (director del Instituto Gustave-Roussy, Villejuif) redactaron un «código europeo contra el cáncer».

Se publicó el 8 de octubre de 1987

Esta primera versión establecía 10 recomendaciones: 6 dirigidas a la prevención y 4 al diagnóstico precoz. En 1994 y 2003 se actualizó el código y se amplió, sumando una nueva recomendación. Esta nueva recomendación trata sobre la protección de los trabajadores contra las radiaciones ionizantes, en sintonía con las directivas europeas contra el radón.

La cuarta versión, actualmente en vigor, fue elaborada entre 2012 y 2013 por oncólogos, científicos y otros expertos de toda la Unión Europea.

La metodología utilizada se basó en el análisis de informes científicos de referencia. Cuando estos informes no eran lo suficientemente recientes contaron con el apoyo científico y técnico de un grupo de epidemiólogos con experiencia en la revisión sistemática de la literatura científica

Seis grupos de trabajo temáticos formados por expertos independientes recogieron y analizaron estos datos con el apoyo de un grupo de investigación documental y un grupo de trabajo dedicado a la comunicación. Sus propuestas fueron validadas por un comité científico formado por expertos de las principales instituciones sanitarias europeas.

Todo ello llevó a la reformulación de las recomendaciones y a incluir una más: la referente al radón residencial, el radón que encontramos en las casas.

¿Qué hay de nuevo en la edición de 2014?

La versión del código vigente se publicó en octubre de 2014.

La nueva edición es un documento mucho mas elaborado y abarca todos los aspectos del problema.

En la misma hay una incorporación de gran calado. Se trata de la recomendación número 9:

“Averigüe si está expuesto a la radiación procedente de altos niveles naturales de radón en su domicilio y tome medidas para reducirlos.”

Con esta incorporación se pretende dar a conocer lo que ya era una evidencia científica: la implicación del gas radón residencial en los cánceres de pulmón.

La averiguación que propone el código solo se puede hacer mediante mediciones específicas, ya sea con medidores pasivos o con medidores activos.

El nuevo código consta de 12 recomendaciones para reducir el riesgo de cáncer en Europa, traducidas a las 22 lenguas oficiales de la UE.

Consisten en:

Evitar o reducir la exposición a factores de riesgo (tabaco, alcohol, sol, carcinógenos en el trabajo, radón, terapia de reemplazo hormonal para la menopausia),

Adoptar estilos de vida saludables (dieta saludable, mantener un peso saludable, ser físicamente activo, amamantar a su hijo),

Participar en programas organizados de detección de cáncer de colon-recto, mama y cuello uterino,

-Participar en programas de vacunación contra la hepatitis B o el virus del papiloma humano La publicación oficial del código contiene más de 180 preguntas y respuestas prácticas para acompañar a las recomendaciones, ofreciendo aclaraciones y brindando consejos sobre cómo ponerlas en práctica.

La publicación oficial del código contiene más de 180 preguntas y respuestas prácticas para acompañar a las recomendaciones, ofreciendo aclaraciones y brindando consejos sobre cómo ponerlas en práctica

La importancia de la prevención

El cáncer es una de las principales causas de muerte en todo el mundo y es la segunda más común en España. La prevención es clave en la lucha contra el cáncer.

Hay muchas formas de prevenir el cáncer, pero una de las cosas más importantes es dejar de fumar. Fumar se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer de pulmón, así como con otros tipos de cáncer.

El gas radón, por si solo, es la segunda causa de cáncer de pulmón, pero fumar y vivir en una casa con alto contenido de radón aumenta el riesgo unas 46 veces.

Tanto es así, que es recomendable fumar fuera de casa si tenemos niveles altos de radón.